El doctor Manolo Eduardo Villagra, es el autor de “El Perú bajo ataque: Estrategia integral contra el crimen organizado”, obra que presenta una propuesta radical para enfrentar al Crimen Organizado Transnacional (COT). Su plan —que se articula desde la lógica del planeamiento militar— exige una respuesta multisectorial que involucre a Justicia, Economía, Educación y a la comunidad organizada.

Eduardo, quien es Teniente Coronel EP, posee una importante trayectoria académica que incluye un doctorado en Desarrollo y Seguridad Estratégica, y diversas maestrías y diplomados en planeamiento, liderazgo, estrategia e historia. Tras cuatro años de investigación y trabajo en zonas complejas como el VRAEM, el Putumayo y La Pampa (que decantaron en el desarrollo del libro), en el siguiente diálogo detalla la necesidad de una reforma constitucional, el control urgente de los penales como “centros de gravedad” criminal y el rol estratégico subsidiario que deben asumir las fuerzas armadas y la inteligencia nacional para devolver la soberanía al Estado en sus territorios más vulnerables.

Tu libro “El Perú bajo ataque: Estrategia integral contra el crimen organizado” es una importante investigación que decanta en propuestas concretas. ¿Cuánto tiempo dedicaste al desarrollo del mismo? ¿Aspiras a que esta propuesta se consolide como una guía indispensable para erradicar al Crimen Organizado Transnacional (COT) de nuestro país?

El libro tomó alrededor de cuatro años de trabajo, integrando experiencias en zonas complejas como el VRAEM, el Putumayo y La Pampa. Estos espacios evidencian cómo el Crimen Organizado Transnacional (COT) se ha expandido, dominando espacios económicos y sociales mediante la extorsión, el cobro de cupos y la minería ilegal.

La obra adapta herramientas doctrinarias de planeamiento militar para proponer un enfoque integral alineado al marco constitucional. Su aporte central es demostrar que la respuesta debe ser multisectorial, articulando justicia, economía, inteligencia, FF.AA. y comunidad. La estrategia no puede ser solo coercitiva; debe tener un fuerte componente educativo y cultural para combatir la “naturalización de los ilícitos” y restaurar la ética cívica.

La investigación del Dr. Manolo Eduardo Villagra, es una de las propuestas más serias existentes en nuestro medio, para desmantelar el COT.

La obra plantea mecanismos urgentes de adecuación del marco constitucional y fortalecimiento del sistema legal y judicial frente a amenazas contemporanéas. ¿Puedes sintetizar en qué consiste esta propuesta y por qué resulta necesaria para la seguridad nacional?

El marco constitucional fue diseñado en un contexto de amenazas (terrorismo) distinto al actual, dominado por el COT, las economías ilegales y la infiltración. Toda Constitución requiere adecuación. El libro expone la necesidad de ajustar el sistema legal para habilitar mecanismos modernos de persecución y control financiero.

Se plantea la necesidad de un “Estándar jurídico de dignidad limitada” para organizaciones criminales (sin vulnerar los derechos humanos), entendiendo que quienes atentan sistemáticamente contra la sociedad, no pueden invocar el mismo nivel de protección jurídica que el ciudadano común. También es clave fortalecer el control del financiamiento ilícito, pues el dinero es el motor del COT.

El control de las cárceles y la erradicación del poder de los reos en ellas también constituye una necesidad en el contexto de la estrategia integral contra el crimen que propones. Siendo este un tema recurrente de análisis y denuncia mediática, ¿consideras que la capacidad del Estado para ejecutar decisiones estratégicas sostenidas ha sido el principal desafío para concretar estos cambios?

El control penitenciario es central. La evidencia internacional muestra que los penales se convierten en centros de dirección criminal. Nuestra propuesta técnica incluye penales de máxima seguridad en zonas estratégicas, sistemas de inhibición de comunicaciones e inteligencia penitenciaria efectiva.

El libro enfatiza que, sin control penitenciario real, cualquier estrategia nacional contra el COT es incompleta, porque la prisión se convierte en un “centro de gravedad” criminal. Neutralizar ese centro de gravedad es una condición indispensable para el éxito estratégico.

Con la propuesta de fortalecimiento del sistema de seguridad y defensa, optimización de capacidades estatales y adecuación institucional frente a amenazas contemporáneas, ¿no tienes la sensación de que planteas, en el fondo, una transformación profunda del funcionamiento del Estado para erradicar el COT?

La obra no plantea una transformación política, sino un fortalecimiento institucional bajo estándares de seguridad nacional. Por ejemplo, proponemos establecer el Servicio Militar Voluntario (SMV) como requisito indispensable para postular a la Policía Nacional del Perú (PNP). Esto potenciaría el modelo voluntario para elevar la calidad formativa de los futuros agentes, promoviendo disciplina, reduciendo riesgos de infiltración delictiva y fortaleciendo la ética de servicio. El SMV es una “escuela de ciudadanía” y un “activo estratégico nacional”.

También desarrollamos la redistribución táctica de capacidades entre la PNP y las FF.AA., sin contradecir la Constitución. La PNP se concentra en zonas urbanas, mientras las FF.AA. brindan apoyo logístico y territorial en áreas rurales, fortaleciendo la capacidad del Estado en su conjunto.

¿Podrías sintetizar cómo sería el rol de las FF.AA. en la lucha contra el Crimen Organizado Transnacional? ¿Poseen nuestras fuerzas armadas las capacidades logísticas y tecnológicas para cumplir con esa misión?

Las FF.AA. no deben reemplazar a la Policía, sino brindar apoyo complementario y subsidiario en áreas donde tienen fortalezas únicas:

Logística estratégica y transporte; Infraestructura crítica en zonas remotas; Capacidades tecnológicas de Inteligencia, Vigilancia y Reconocimiento (IVR); Ciberdefensa y vigilancia fronteriza no policial.

Se trata de maximizar las capacidades del Estado. Es fundamental incorporar tecnologías emergentes, como sensores remotos y análisis avanzado de datos, para aumentar la eficiencia operativa.

“La obra no plantea una transformación política, sino un fortalecimiento institucional”, afirma el autor.

La obra establece ejes estratégicos para la erradicación de infiltraciones criminales en el aparato del Estado. Desde una perspectiva técnica y comparada, ¿consideras que el fenómeno de la infiltración delictiva requiere un abordaje más integral y prospectivo dentro del sistema de inteligencia nacional?

La infiltración criminal es un fenómeno comparado. El libro sostiene la importancia de fortalecer una inteligencia estratégica moderna con interoperabilidad y análisis prospectivo.

Se necesita transformar la inteligencia en la “columna vertebral del Estado”, con estándares técnicos unificados y una arquitectura capaz de detectar amenazas y riesgos en sus fases tempranas. Se propone una inteligencia estatal con enfoque preventivo, orientada a identificar patrones y redes emergentes antes de que se consoliden.

¿Cómo recuperar los territorios bajo el control del COT? En la práctica, ¿Consideras que tus planteamientos buscan devolver al Estado la soberanía perdida en las zonas más alejadas del país?

La recuperación de territorios requiere un enfoque doctrinario: restablecimiento del orden, acción multisectorial coordinada y transformación económica sostenible.

Desarrollamos el concepto de “Fronteras Vivas”, que implica presencia estatal real, servicios públicos e integración comunitaria para evitar que zonas alejadas vuelvan a caer en el control criminal. El “Estado final deseado” es un país con cohesión territorial y cultura de legalidad. La recuperación del territorio es un proceso de reconstrucción del vínculo entre el Estado y la población, consolidando la legitimidad institucional.

1 thought on ““El Perú bajo ataque”: un plan de pequeña gran revolución institucional contra el Crimen Organizado”

  1. Eres tu quien deja una que está bajo ataque. Claro que si, y tenemos que luchar de cara a la corrupción!!

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