En el complejo tablero de la política estadounidense de 2026, donde Donald Trump arrecia su ofensiva migratoria, mientras cuestiona la legitimidad de las elecciones de medio término, la frontera entre lo real y lo imaginario parece haberse disuelto. En un escenario que no da tregua, al que se suman la rivalidad estratégica con China y la presión sobre Irán, Carlos Rada Benavides presenta Again, Adolf?!, el cierre de su trilogía publicada por la editorial Torre de Papel. Una obra que no es solo ficción, sino que pretende convertirse en un espejo deformante de una nación en crisis.

Rada propone lo que él denomina un “surrealismo realista”. En su relato, el alma de Trump regresa a su cuerpo el 30 de abril de 2020, tras haber habitado el de Hitler en el búnker de Berlín. Lo que encuentra es un país devastado por las directivas que el Führer dictó durante su ausencia: una nación sumida en una guerra con Rusia y al borde de una fractura racial irreversible. “La ficción es una mentira que nos cuenta verdades”, afirma el autor y las verdades que emanan de su libro son escalofriantes.

En la trama, grupos supremacistas blancos, alentados por Hitler durante su breve presidencia en Estados Unidos, se alzan en armas para instaurar un etnoestado, siguiendo una hoja de ruta para expulsar a las minorías raciales, empezando por los judíos, a los que culpan de promover el Gran Reemplazo, teoría conspirativa que, según sus detractores, busca eliminar a la población europea de Estados Unidos.

Libro de ficción: Again Adolf?!

Esta distopía literaria encuentra un eco perturbador en la realidad cotidiana de los Estados Unidos de hoy, donde, siguiendo directivas de Trump, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) se ha convertido en el brazo ejecutor de una política que muchos tildan de xenófoba. Los operativos del ICE no solo han dejado tras de sí un rastro de familias fracturadas, sino un elevado y alarmante número de muertes en centros de detención, reforzando la percepción de una ofensiva sistemática contra los más vulnerables.

La retórica del mandatario alimenta este fuego. Rada recuerda cómo Trump ha tildado de “basura” a los somalíes, acusado a los haitianos de devorar mascotas en Springfield, y calificado a venezolanos y mexicanos de “asesinos” y “violadores”. En la novela, esta agresividad verbal es el preámbulo de una dictadura que Trump intenta implantar aprovechando el caos de la insurrección supremacista, negándose a reconocer —como ocurrió en el plano real— el triunfo electoral de su adversario.

El autor también explora la geopolítica de la venganza. En Again, Adolf?!, Trump se topa con una guerra con Rusia, surgida del deseo de Hitler de cobrarse la derrota de la Segunda Guerra Mundial, utilizando el conflicto en el Dombás como pretexto. Aunque el rival estratégico real es China, Rada apunta con agudeza que el establishment militar estadounidense es profundamente antirruso. Derrotar a Rusia es, por carambola, asestar un golpe mortal a China, socio estratégico del Kremlin.

La novela refleja la obsesión de los máximos jerarcas del gobierno de Trump por asestarle una “derrota estratégica” a Rusia, a pesar de su condición de potencia nuclear, tal como, temerariamente, pretendían la administración Biden y la OTAN. Cierto es que la guerra con Rusia transcurre en medio del enfado del magnate inmobiliario, en tanto perturba su postura aislacionista, pero termina por “amarla” cuando empieza a generar pingües ingresos al voraz complejo militar-industrial.

Lo más inquietante del libro, sin embargo, es el dilema existencial de un Hitler que vuelve a la vida en otro cuerpo para defender su legado, solo para verse atrapado en un forcejeo entre la mente y el corazón. Mientras tanto, Trump —quien hace poco dijo que merecía ir al cielo por las cosas buenas que, desde su particular punto de vista, hace por la gente— espera con ansias un “acontecimiento celestial”, convencido, dicho sea de paso, de tener una gran relación con Dios, a quien considera garante de su éxito financiero. “Sin duda, se trata de un Dios distinto al que tiene en mente la mayoría de personas”, comenta el autor con ironía.

Rada concluye su trilogía dejando una pregunta en el aire: ¿en qué punto la narrativa de odio deja de ser un recurso electoral para convertirse en la estructura de un nuevo orden autoritario? En los Estados Unidos de 2026, mientras el ICE patrulla las calles y los discursos de tarima incendian los ánimos, la saga Adolf! parece que dejan de ser libros de estantería para transformarse en el guión de las noticias matutinas.

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