El súbito cambio de gobierno en Perú, materializado con la última vacancia presidencial, ha encendido alarmas más allá de la política doméstica. El analista de temas militares e internacionales y presidente del Instituto de Estudios Políticos y Estratégicos (IDEPE), Enrique Obando Arbulú, advierte que la inestabilidad política podría estar motivada por “oscuros intereses” que buscan alterar el curso de decisiones cruciales. En el foco de una eventual “conjura” se encuentra la demorada adquisición de aeronaves de combate para la Fuerza Aérea del Perú (FAP), cuyo presupuesto corre el riesgo de revertirse a las arcas fiscales si no se ejecuta antes de fin de año. En una entrevista dividida en dos etapas (antes y después del cambio de mando), Obando critica la injerencia política en las compras de defensa, se muestra escéptico ante la opción norteamericana (F-16) y lamenta la falta de visión de Estado que pone en juego la geopolítica peruana, incluyendo la alianza estratégica con Brasil.

PARTE I: El Riesgo Geopolítico Post-Vacancia

¿Considera que el cambio súbito de presidente de la República altere el curso de las adquisiciones militares, por ejemplo, como el caso de los aviones de superioridad aérea?

En un país con instituciones, no, pero en el Perú que no las tiene, lamentablemente sí. Obviamente, cambia el presidente, cambia también el ministro de Defensa. Lo más grave de todo esto es que ya estamos en octubre y falta poco para que se acabe el año. Si no compran, esa plata va a regresar al tesoro y nos vamos a quedar sin nada.

Eso es algo casi espeluznante considerando que son varias décadas sin renovar el equipo en esos volúmenes…

Claro, después del gobierno militar. La única vez que se compró de manera ordenada fue en el gobierno militar. Después del conflicto con Ecuador se compraron aviones, pero de manera apurada, de segunda mano en Bielorrusia. Definitivamente no es la forma de comprar cuando uno tiene el conflicto encima.

Surgen voces “conspiranoicas” que dicen, “Qué raro que justo pasen todas estas cosas cuando el país está a punto de dar este gran salto”. ¿Cree que pueda existir alguna conjura de grupos interesados en detener estas adquisiciones?

Si tú ves un poco la historia y las adquisiciones militares en las últimas décadas, todas se han caído. Se han caído porque el perdedor no acepta perder. En vez de protestar legalmente, las compañías que perdían las compras se iban a la prensa y decían cualquier cosa del ganador. Se armaba un lío y, para evitar problemas, se cortaba la adquisición y se comenzaba otra vez de cero. Esa es la razón por la cual no tenemos defensa aérea; todos los intentos de comprar radares se han caído. No me llamaría la atención que esté sucediendo lo mismo ahora.

¿Qué le parece extraño en el proceso actual de adquisición?

Ya era bastante claro que la cosa quedaba entre los suecos y los franceses. Y de repente aparecen los norteamericanos por los palos. Aparece el Congreso de EE. UU. diciendo que ya está dada la venta de 12 F-16, y lo increíble es que ya no son 24 aviones, sino 12. Mientras Suecia daba 24 más un AWACS (avión radar). Y otra cosa rara: la Fuerza Aérea tiene una idea de lo que quiere hace años, y finalmente, cuando sale la plata del MEF, todavía no han decidido un modelo de avión.

Retomando el lado político, la conclusión es que es muy extraño que ocurran todas estas cosas justo cuando se van a decidir las compras. ¿Y cree que este gobierno de transición esté de acuerdo con la compra?

La primera pregunta no es tanto si durará este nuevo gobierno, sino si está de acuerdo con la compra. Ha habido voces que se oponían con el típico argumento de “¿cuántos colegios se pueden hacer con esa plata?”. La pregunta que yo hago es: hace 40 años que no compramos nada y ¿cuántos colegios y hospitales hemos hecho con esa plata? Si este nuevo gobierno sale y dice que “no, en realidad nosotros somos pacíficos” y no vamos a comprar aviones de combate, entonces ya estamos muertos.

Entonces, la proyección geopolítica del país también está en riesgo…

Claro, lo que está en juego es la geopolítica peruana. Esta gente no anda en grandes juegos geopolíticos, ni siquiera en medianos ni pequeños. Anda en juegos políticos parroquiales y hasta personales. Cosas como el ferrocarril de Brasil a Chancay y la alianza con China están pendientes y en riesgo.

La desgracia del país ha sido la carencia de líderes con visión de Estado ¿Cuáles han sido nuestros últimos grandes estadistas?

Ahí tienes a Castilla en el siglo XIX. En el siglo XX es difícil. Voy a decir algo que a muchos no les va a gustar, pero Velasco sí tenía una idea del asunto.

¿Cómo así una aseveración tan polémica?

Militarmente, Perú pasó por primera vez a la ofensiva frente a Chile. Llegamos a tener más armamento que ellos y planes chilenos de retroceder hasta la quebrada de Camarones porque no había forma de detener el avance de 500 tanques peruanos. También, imagínese un Sendero Luminoso sin reforma agraria; no estaríamos acá. Y en agricultura, la cantidad de obras de irrigación que se hicieron en ese entonces, volviendo cultivables tierras del desierto. Solucionamos en 6 días el problema de la Brea y Pariñas que arrastrábamos 50 años. Cometió errores, como expropiar los diarios, pero en lo sustantivo…

PARTE II: El Análisis Técnico-Político (Antes de la Vacancia)

Antes del cambio de gobierno, se habló de que pronto se dilucidaría el tema de la elección de las aeronaves de combate para la FAP. ¿Qué opina?

Se suponía que para el 28 de julio la propia presidenta lo iba a decir en el mensaje a la nación, pero ya estamos en octubre y no ha pasado nada. Me llama la atención que, inicialmente habían quedado dos (Suecia y Francia), pero ahora ha regresado Estados Unidos y el Congreso norteamericano ha aprobado la venta de los F-16.

Se habla de altos costos de los Rafale, mientras que la oferta sueca (Gripen) sí alcanzaría el presupuesto, ofreciendo 24 aviones más un AWACS…

La diferencia entre el Rafale y el Gripen no es el doble. En el caso del avión sueco, con lo que dio el MEF, alcanza para los 24 aviones. En el caso del Rafale, adquiriríamos la mitad. La diferencia técnica no es abismal, pero en el caso del avión norteamericano (F-16) tiene un inconveniente más político que otra cosa.

¿A qué se refiere con el inconveniente político del F-16?

Estados Unidos nos ha impuesto sanciones antes. Por ejemplo, en el tema de la interceptación aérea, nos pidieron cambiar la ley, firmar un acuerdo de no letalidad y luego nos sancionaron (no vendiéndonos piezas para el KT-1) hasta que les permitiéramos acceso a nuestras bases. El problema es que con EE. UU. nos podemos pelear por un montón de cosas: narcotráfico, presencia china, compra de urea o repuestos a Rusia. Los chilenos descubrieron que no podían usar sus F-16 ni sus misiles sin permiso norteamericano. Ahí no hay una diferencia entre si el americano es mejor o peor, es un problema político.

Si optamos por el Gripen sueco, ¿podríamos tener un problema similar ya que su motor es de fabricación norteamericana?

El motor es de fabricación norteamericana, ni más ni menos. Por eso, si se decide por esa opción, tendríamos que aprovisionarnos de una cantidad de motores o, por lo menos, las piezas que se van a ir gastando en los siguientes años para asegurar que vamos a tener el avión volando. Con los franceses eso no sucede, pero con ellos no hay AWACS, o sea que es una decisión un poco difícil de tomar.

En este contexto, ¿qué tan estratégico puede ser adquirir la tecnología sueca considerando que Brasil la ensambla y desarrolla componentes propios?

Siempre hemos buscado una alianza con Brasil, un poco para equilibrar nuestro tema del sur. Tal es así que entramos al SIVAM (sistema de vigilancia en la Amazonía), que es brasileño. El AWACS que íbamos a comprar hace años era el sueco con carrocería brasileña y tecnología sueca. Eso nos unía en defensa del territorio amazónico, pero nunca compramos los radares ni el AWACS.

Retomando el tema de los F-16: circulan informaciones que dan por hecho que el país los adquiriría para consolidar una alianza geopolítica con EE. UU. ¿Cómo lo ve usted?

Catastrófico. Primero, vamos a tener la mitad de aviones (12 en lugar de 24). Segundo, Estados Unidos nos puede en cualquier momento decir que no usemos el avión en tales circunstancias. Tercero, nos puede sancionar no vendiéndonos piezas básicas, y el avión no sirve de nada. Si creen que comprando eso nos vamos a hacer amigos de ellos, el siguiente paso es que nos digan, “Rompan con China”, lo cual es absolutamente imposible porque nuestro comercio exterior con China es el más importante.

Entonces, ¿cuál debería ser la política de Perú?

Lo que hay que hacer es tener buenas relaciones con todos. Nosotros compramos y vendemos en China, en Estados Unidos, en la Unión Europea y en Rusia. El hecho de que estén peleados entre ellos no es nuestro problema. Nosotros estamos preocupados en nuestros intereses. Esta política es la que dio el fundador de los Estados Unidos: no nos metemos en los problemas políticos y militares de Europa, compramos y vendemos a todos por igual. Es lo que tenemos que hacer.