Lejos de cumplir con el encargo de garantizar una transición de gobierno libre de cuestionamientos al proceso electoral, además de evitar escándalos que continúen deteriorando la estabilidad política del país, el presidente interino, José María Balcázar, prosigue con una postura que parece incidir, obsesivamente, en dañar las relaciones internacionales del Perú con países como Estados Unidos, Israel o Alemania. ¿Es todo ello producto, como algunos señalan, de exabruptos de una mente senil, o todo ello tiene un propósito?

En un breve diálogo con Política y Estrategia, el almirante José Cueto Aservi (actual congresista), afirmó que “Balcázar es una bomba de tiempo”. Y, como también comentó el exministro de Defensa, Jorge Chávez Cresta –en entrevista a esta plataforma web–, versiones vinculadas a la seguridad del mandatario, aseguran que éste, recibe directivas del líder de izquierda y prófugo de la justicia, Vladimir Cerrón.

Durante la crisis generada por Balcázar por la compra de los F-16 Block 70 norteamericanos, Cueto señaló que “yo he venido diciendo hace varios días que este señor Balcázar, no debería estar en el gobierno porque nos puede meter en graves problemas (…) al desconocer el trabajo elaborado durante más de un año en el sector defensa, particularmente por la Fuerza Aérea, con las consideraciones técnicas, operativas, geopolíticas y estratégicas del caso”.

Cueto prosiguió: “Lo que está haciendo este señor –Balcázar– es colocar en riesgo no solo la seguridad, sino también el desarrollo del país. Porque puede provocar problemas mayores”, anticipó el congresista, días antes de que el presidente interino profiriera sus terribles declaraciones antisemitas, al señalar que fueron los judíos quienes desencadenaron la Segunda Guerra Mundial, hecho que motivó una protesta conjunta de las embajadas de Israel y Alemania.

Cueto Aservi: “Balcázar no sólo pone en riesgo la seguridad, sino el desarrollo del país”.

“Este señor no puede seguir gobernando el país. Su tema es ideológico. Si han escuchado las declaraciones del señor Balcázar, son las mismas que ha estado brindando el señor Roberto Sánchez. Es el mismo mensaje que ha colocado en redes Vladimir Cerrón ¿No es evidente que todo está concatenado?”, manifestó Cueto Aservi, al indicar que la permanencia de Balcázar en el gobierno, genera mucha más inestabilidad que el cambio continuo de mandatarios.

Vuelve a la carga

El presidente José María Balcázar, controvertido como congresista por sus comentarios sobre la normalización de las relaciones sexuales con menores, mucho antes de sus expresiones antisemitas como mandatario, ahora, a través de los medios periodísticos, intenta desconocer la función del Consejo de Seguridad y Defensa Nacional (COSEDENA), que validó la adquisición de los aviones de combate F-16, como una decisión estratégica del Estado.

El COSEDENA está integrado por el presidente de la República, el presidente del Consejo de Ministros (PCM), los titulares de Relaciones Exteriores, del Interior, de Defensa, de Economía y Finanzas, de Justicia y por el jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas (CCFFAA).

Dicho órgano, integrado por los citados altos funcionarios del Ejecutivo y mandos del sistema de defensa, discutió y validó la compra basándose en estudios técnicos de la Fuerza Aérea del Perú (FAP): en febrero de 2026, el consejo se inclinó, oficialmente, por la propuesta de Lockheed Martin.

De modo que, si Balcázar fuera coherente con sus últimas afirmaciones ¿por qué no se opuso a la decisión del COSEDENA desde febrero de este año, y esperó a que prosiguiera el curso de compra de los F-16, para cuestionar la adquisición en medio del proceso electoral más polémico de las últimas décadas?

Afirmar, tendenciosamente, como mandatario (pese a que presidió reuniones del COSEDENA), que la compra de los cazas norteamericanos fue hecha “a dedo”, por el gobierno de José Jerí, es desconocer todo un proceso técnico que, en buena cuenta, venía impulsando la FAP desde hace catorce años.

Palabra de nulo crédito

José María Balcázar también afirma que destituyó al canciller Hugo de Zela y al ministro de Defensa, Carlos Díaz Dañino, por no informarle sobre los detalles del procedimiento de compra de los F-16. Sin embargo, los referidos exministros, en conferencia de prensa, dimitieron a sus cargos el 22 de abril último, al hacer público el desacuerdo con Balcázar, en su intención de bloquear la compra de los aviones de combate, cuando ya se había cerrado el trato.

En particular, el excanciller De Zela aseguró que el presidente Balcázar mintió cuando éste aseguró que los contratos de compra no estaban firmados. El tiempo le dio la razón al diplomático: de no haber sido rubricados los documentos de adquisición de los cazas ¿se hubiera podido proceder a la etapa de transferencia financiera?

Desde una perspectiva objetiva ¿a quién brindamos mayor confianza? ¿A un embajador con más de cuarenta años de ejercicio diplomático, que representó al Perú en Estados Unidos, Brasil, Argentina, ante la OEA (y para más referencias, nieto directo, en cuarta generación, del prócer de la Independencia del Perú, Francisco Antonio De Zela)?

¿O merece mayor credibilidad un presidente interino como José María Balcázar, promotor de la normalización de las relaciones sexuales con menores, propagador de ideas antisemitas, además de receptor de 15 imputaciones penales con 52 carpetas fiscales en curso, incluyendo cargos por cohecho, suplantación de identidad, estafa, usurpación y abuso de autoridad, según reportes de febrero de 2026, fuera de acusaciones de nepotismo desde su función como congresista?

Secreto militar y mofa internacional

En la actualidad, el presidente interino también pretende desvirtuar la compra de los aviones de combate, echando sombras y tergiversando el espíritu del dispositivo de “carácter secreto”, referido al detalle de los componentes ofrecidos por Lockheed Martin, es decir, los sistemas de armas de Alto Valor Estratégico (D.S. N.° 001-2026-DE), cuando dicho componente normativo no tiene nada que ver con algún tipo de direccionamiento doloso de la adquisición, pues es común en este tipo de compras en sus etapas finales.

Así, la actuación de quien actualmente representa a los peruanos, es la más inestable de todas las anteriores y sospechosa de ser digitada –como tituló Política y Estrategia en la nota del 20 de abril—por un prófugo de la justicia.

A despecho de la terrible inestabilidad política que sufre el Perú desde el 2018, y a la mofa internacional (como un programa cómico chileno que parodia el continuo cambio de presidentes en nuestro país), el Congreso de la República debe asumir su responsabilidad e intente evitar, hasta el último minuto de su gestión, que la nación mantenga el curso hacia el despeñadero.

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